Siete formas sencillas de combinar bufandas, chales y abrigos en otoño e invierno sin recargar la silueta.
Una bufanda cambia las proporciones y el equilibrio de color de un abrigo, además de aportar calor. Las mejores combinaciones dependen del cuello del abrigo, del tamaño de la bufanda y de si quieres que se integre o sea protagonista.
1. Coloca un chal grande sobre un abrigo sencillo
Deja que un chal amplio caiga naturalmente sobre los hombros en vez de hacer un nudo apretado. El Thaïs™ Oversized Triangle Wool Shawl se adapta a este estilo relajado.
2. Evita el exceso de volumen en un cuello llamativo
Si el abrigo ya tiene un cuello marcado, lleva la bufanda más suelta. El Albane™ Draped Scarf-Collar Coat ya crea movimiento alrededor del cuello; mantén sencillos los accesorios adicionales.
3. Combina tonos neutros cercanos
Gris con antracita, beige con camel o marrón con café crean profundidad sin un contraste brusco.
4. Añade burdeos a un abrigo neutro
Un accesorio rojo oscuro puede dar un toque estacional a un abrigo negro, gris o marrón sin cambiar todo el conjunto.
5. Equilibra un abrigo estampado con una bufanda lisa
Con una chaqueta de jacquard o flores, elige un accesorio más discreto. Explora nuestras chaquetas y abrigos KIKI para comparar formas y estampados.
6. Deja que una bufanda de rayas aporte el estampado
Cuando el abrigo es sencillo, un chal de rayas puede crear el interés visual. Mantén discretos el punto y los pantalones de debajo.
7. Adapta el tamaño a la silueta
Las bufandas grandes funcionan mejor cuando tienen espacio para caer. Con chaquetas cortas, reduce las vueltas para no ocultar su forma.